Víctor Daniel Blandón Carrasco, joven originario de Tegucigalpa, cursa el tercer año de la carrera de Ciencias de la Computación en la Northwestern Polytechnical University (NPU/NWPU), ubicada en Xi'an, China. Su experiencia académica en el país asiático le ha permitido ampliar sus conocimientos en tecnología, desarrollar habilidades personales y profesionales, y conocer de cerca una cultura diferente.
Después de dos años de estudios consecutivos, Blandón regresó a Honduras para realizar, durante un mes, su práctica laboral en una empresa aérea, experiencia que le permitió vincular los conocimientos adquiridos en la universidad con un entorno profesional. Actualmente está de regreso en China para culminar su formación universitaria.
Una beca que cambió su perspectiva
Blandón explicó que la oportunidad de estudiar en China surgió a partir de su búsqueda de alternativas para continuar su formación universitaria en el extranjero. El país asiático representaba para él una opción atractiva por el desarrollo tecnológico y la calidad de sus instituciones de educación superior en áreas relacionadas con ciencia, tecnología e ingeniería.
"Para mí fue una oportunidad que cambió completamente mi perspectiva sobre la educación y sobre lo que era posible alcanzar como estudiante hondureño", afirmó.
Entre los factores que lo motivaron a elegir China destaca su liderazgo tecnológico e industrial en áreas como la inteligencia artificial, telecomunicaciones, electrónica, robótica y el desarrollo de software. Además de obtener un título universitario, buscaba vivir una experiencia intercultural que le permitiera aprender otro idioma y convivir con personas de distintas nacionalidades.
Formación especializada en tecnología
Durante sus estudios en NPU, Blandón ha adquirido conocimientos en programación, sistemas operativos, bases de datos, arquitectura de computadores, lógica digital y desarrollo de software. También ha desarrollado especial interés por los gráficos por computadora, la ciberseguridad y los sistemas de bajo nivel.
Entre los lenguajes y herramientas que ha utilizado durante su formación se encuentran C, C++, Python, Go, Verilog y Linux.
Según explicó, la enseñanza universitaria en China tiene una fuerte orientación técnica y científica. En su experiencia, los estudiantes deben asumir una importante responsabilidad sobre su propio aprendizaje, desarrollar proyectos y buscar soluciones de manera independiente.
"En informática, las tecnologías cambian constantemente, por lo que no basta con memorizar lo aprendido en la universidad. Hay que saber investigar, experimentar, equivocarse y encontrar soluciones", señaló.
Adaptarse a una nueva realidad
Llegar a China significó para el estudiante hondureño enfrentarse a un entorno completamente diferente. El idioma, la gastronomía, el transporte, la tecnología, las costumbres y las actividades cotidianas fueron algunos de los aspectos a los que tuvo que adaptarse.
Entre sus primeras impresiones estuvieron la dimensión de las ciudades chinas y la integración de la tecnología en la vida diaria, por ejemplo en el transporte público y los pagos digitales.
Blandón reconoció que la adaptación no siempre fue sencilla, especialmente por la barrera del idioma y la distancia cultural. Con el tiempo, sin embargo, aprendió a desenvolverse de manera independiente.
"Precisamente esos desafíos fueron los que más me hicieron crecer. Aprendí a ser mucho más independiente, paciente y capaz de solucionar problemas", expresó.
El chino mandarín, una herramienta para integrarse
El aprendizaje del idioma chino se convirtió en una parte importante de su experiencia. Para Blandón, vivir en China hizo que el mandarín dejara de ser únicamente una asignatura y pasara a ser una plataforma necesaria para desenvolverse en la vida cotidiana.
Comprar alimentos, utilizar servicios, comunicarse con personas locales o resolver situaciones cotidianas se transforman en oportunidades para practicar el idioma.
Asimismo, considera que aprender chino le permitió comprender mejor la cultura del país. "Muchas veces un idioma no solamente sirve para comunicar una idea, sino que también refleja la forma de pensar y las costumbres de una sociedad", explicó.
Un puente entre Honduras y China
Como estudiante internacional, Blandón también ha tenido la oportunidad de compartir aspectos de la cultura hondureña con jóvenes de diferentes países. Ha conversado sobre la gastronomía, las costumbres y la forma de vida de Honduras, así como sobre su recorrido como hondureño estudiando y viviendo en el extranjero.
"Una de las mejores formas de representar a Honduras en el extranjero es simplemente compartir nuestras experiencias con naturalidad y mostrar que también tenemos jóvenes interesados en la ciencia, la tecnología y la educación internacional", manifestó.
Para Blandón, la convivencia con estudiantes chinos e internacionales ha sido una de las vivencias más enriquecedoras de su formación. Esta interacción le ha permitido conocer distintas perspectivas y comprender que, pese a las diferencias culturales, los jóvenes comparten aspiraciones similares relacionadas con la educación, el desarrollo profesional y la construcción de un futuro mejor.
De la universidad al ámbito profesional
Como parte de su experiencia académica y profesional, Blandón realizó una práctica laboral en Honduras, donde tuvo la oportunidad de aplicar parte de los conocimientos adquiridos durante su carrera. La experiencia le permitió conocer de cerca un ambiente laboral y comprender cómo las herramientas de las Ciencias de la Computación pueden trasladarse del entorno universitario al profesional.
El estudiante considera que esta etapa, sumada a su formación en China, le brinda una perspectiva más amplia sobre las posibilidades que existen en el campo tecnológico.
Una formación para contribuir a Honduras
De cara a su regreso definitivo al país, Blandón considera que la preparación adquirida en China puede abrirle oportunidades y, al mismo tiempo, permitirle contribuir al desarrollo tecnológico de Honduras.
"Honduras necesita cada vez más profesionales preparados en tecnología, software, inteligencia artificial, ciberseguridad y otras áreas relacionadas con la transformación digital", sostuvo.
Su propósito es aprovechar los conocimientos técnicos y la experiencia intercultural adquiridos durante estos años para aportar al crecimiento tecnológico del país, ya sea desde la docencia, el sector privado o el emprendimiento.
Un mensaje para los jóvenes hondureños
Blandón anima a otros jóvenes que aspiran a estudiar en China a no descartar la posibilidad antes de intentarlo. Recomienda investigar las convocatorias de becas, preparar con anticipación la documentación, mantener un buen rendimiento académico y desarrollar las habilidades que puedan demostrar durante el proceso de selección.
"No se descarten a sí mismos antes de intentarlo", aconsejó.
También considera importante aprender inglés y, si existe la posibilidad, adquirir conocimientos básicos de chino antes de viajar, aunque aclara que no es necesario dominar el idioma para comenzar los estudios. Para él, estar dispuesto a enfrentar lo desconocido —un nuevo idioma, otra cultura, otro sistema educativo— es fundamental, pues las dificultades forman parte del aprendizaje.
Finalmente, invitó a quienes desean aprender mandarín y conocer la cultura china a dar el primer paso, atreverse a solicitar la beca.
"Para mí, estudiar en China no solamente significó obtener una formación universitaria. Fue una experiencia que cambió mi manera de ver la educación, la tecnología, otras culturas y también a mí mismo", afirmó.
Su historia resume el camino de un joven hondureño que combinó formación tecnológica, aprendizaje intercultural y experiencia profesional. Ahora, con la carrera cerca de concluir, se prepara para volver a Honduras y aportar desde el ámbito de la tecnología.